"PREPARAR LA JUBILACIÓN PARA VIVIRLA EN
PLENITUD"
En el último siglo, los
avances en medicina han logrado alargar la esperanza de vida. Hoy por hoy se
vive más, pero no siempre esa ganancia en años se refleja en una ganancia en
calidad. Con el aumento de la esperanza de vida, ha aumentado también la
incidencia de enfermedades degenerativas y las probabilidades de que una
persona sea dependiente al final de su ciclo vital.
El concepto de calidad de vida es
relativamente nuevo en nuestra sociedad. Vivir más pero también vivir mejor se
ha convertido en un verdadero reto para cualquier sociedad que promueva el
bienestar de sus ciudadanos. Especialmente la llegada de la jubilación
representa una oportunidad para tomar
conciencia de la importancia de las medidas preventivas ante los daños
ocasionados por el envejecimiento. Todos sabemos que mantenerse activo y con
una actitud positiva ante la vida, son los mejores antídotos contra los efectos
de la edad.
La sociedad se encarga de prepararnos en
cada una de las etapas vitales, se nos asigna un rol y se establecen unas
reglas cuando somos estudiantes y posteriormente en nuestra acceso al mundo
laboral. Un joven estudiante sabe lo que la sociedad espera de él y sabe que si
cumple los requisitos obtendrá un diploma de paso a la siguiente etapa. Durante
todo el tiempo de su vida laboral, un adulto se desenvuelve en un marco de referencia
que le va dictando cuales son los objetivos y los procesos necesarios para
alcanzarlos. La sociedad se encarga de diseñarnos un plan preciso para cada
etapa de nuestra vida… hasta que llega el momento de la jubilación.
No existe un plan establecido socialmente para las personas jubiladas, la sociedad no nos asigna ningún rol determinado en esta etapa. Se supone que hemos alcanzado la libertad plena de hacer lo que lo queramos de aquí en adelante y que con eso es suficiente. De pronto dejamos de ser guiados en el proceso vital y nos encontramos ante el enorme reto de dotar de sentido nuestro vivir. Puede ser un privilegio, pero también puede ser, y de hecho lo es en muchos casos, un serio desafío a nuestra capacidad para vivir con calidad y en plenitud.
Con un poco de suerte, cuando llegue ese
momento habremos sido previsores y tendremos un plan económico para afrontar la
disminución de poder adquisitivo que se deriva del paso de asalariado a
pensionista. A lo mejor hasta hemos programado un cambio de residencia para
buscar un entorno más tranquilo y gratificante. Con esto pensamos que ya no nos
resta más que empezar a disfrutar nuestro bien merecido retiro, nos imaginamos
un idílico dolce far niente rodeados de nuestros seres queridos y con todo el
tiempo del mundo para disfrutar de los placeres de la vida.
Sin embargo, cuando llega ese ansiado
momento, muchas personas sienten una profunda decepción y no consiguen que su
vida sea como lo habían soñado. Aparecen múltiples problemas que nos amargan
nuestro dulce retiro y nos sorprendemos a nosotros mismos añorando el trabajo y
la rutina que tanto nos pesaba antes.
Ahora tenemos toda la libertad para crear nuestro propio marco de referencia y dotarnos del rol que queremos asumir, pero… ¿sabemos cómo se hace? Elaborar un plan vital para nuestra madurez no es tarea sencilla si no tenemos unas pautas básicas de cuales son los aspectos que debemos contemplar, cuales son los problemas que vamos a tener que afrontar y de que estrategias disponemos para resolverlos. Especialmente si vivimos en una comunidad que carece de recursos destinados a la tercera edad, o estos son escasos, vamos a tener que hacer un esfuerzo de creatividad.
¿Qué pasó con nuestro sueño de libertad y placer?
A casi nadie se le ocurre pensar que lo que ha fallado ha sido la falta de planificación, que no nos preparamos bien para afrontar los retos que nos esperaban. Son muy pocas las personas que elaboran anticipadamente un plan para la jubilación más allá de algunos aspectos económicos y legales. Se supone que vamos a saber organizar nuestra vida y todo el tiempo libre que tenemos de forma natural. Pero no es así, recordemos que hasta ahora hemos tenido siempre un marco de referencia que la sociedad nos ha dado hecho, además de un rol definido para relacionarnos con nuestro entorno.
Ahora tenemos toda la libertad para crear nuestro propio marco de referencia y dotarnos del rol que queremos asumir, pero… ¿sabemos cómo se hace? Elaborar un plan vital para nuestra madurez no es tarea sencilla si no tenemos unas pautas básicas de cuales son los aspectos que debemos contemplar, cuales son los problemas que vamos a tener que afrontar y de que estrategias disponemos para resolverlos. Especialmente si vivimos en una comunidad que carece de recursos destinados a la tercera edad, o estos son escasos, vamos a tener que hacer un esfuerzo de creatividad.
Para elaborar un buen plan vital, necesitamos
tener conocimiento de los efectos del envejecimiento sobre el organismo, las
emociones y la personalidad. Tenemos que ser capaces de realizar una
autoexploración para detectar aquellos aspectos en los que probablemente vamos
a tener problemas. Hemos de pensar en estrategias de afrontamiento de los
problemas, basadas en el conocimiento honesto de nuestras fortalezas y
debilidades, de forma que podamos apoyarnos en nuestras capacidades y recursos.
De esta manera, podemos empezar a vivir el reto de la madurez con ilusión y
confianza, sabiendo que será una etapa de cambios y adaptaciones, pero también
de nuevos proyectos y de enriquecimiento vital.
Merece la pena dedicar tiempo a esta tarea.
El conocimiento iluminará un espacio que puede parecernos inquietante, la
autoexploración nos dotará de confianza en nosotros mismos así como en nuestros
recursos y en definitiva, nos sentiremos menos vulnerables y más protagonistas
de nuestro destino. Hemos sido aprendices y guerreros de la vida… ahora nos
toca ser sabios. De nosotros depende hacer que la última etapa de nuestra
travesía sea vivida con plenitud, armonía y bienestar. Tenemos derecho, nos lo
merecemos, hagámoslo realidad.
Artículo publicado en El Universal de Venezuela
Artículo publicado en El Universal de Venezuela



Yolanda, muy apreciado este articulo. Una orientación, que a mi persona, ha caído....excelente!
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario, Reina... me alegra saber que lo has encontrado de utilidad para tí... esa es mi intención!
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